El secretario de hacienda y crédito público José Antonio González Anaya fue cuestionado el día de hoy ya que los “ajustes graduales” del precio a la gasolina seguirán y amenaza que, por tiempo indefinido. Para él la estrategia de que cada dueño de estación de servicio de gasolina, tenga la libertad de fijar el precio que desea ha funcionado muy bien. Asegura que, así como un día puede subir la gasolina otro día puede bajar y esta se “ajusta a los precios internacionales de la gasolina”.

González Anaya asegura que un factor importante para el alto precio de la gasolina en México es que en los últimos meses la cotización del precio del petróleo ha subido considerablemente, eso aunado a que México importa más de la mitad de la gasolina que consume. A estos factores se le suma el IEPS que es el impuesto especial que el gobierno federal pone a la gasolina.

Otro cuestionamiento que se le hizo fue de que el gobierno federal hizo una promesa de tener un crecimiento anual en 2017 del 5% que esta fue bajando considerablemente hasta que se estimó que terminaríamos el año en 1.5% de crecimiento solamente.

Ante tal cuestionamiento González Anaya solo pudo decir que no todo lo que hacía el gobierno era malo, que la reforma energética va funcionando “bien” y que en tan solo el último año se generaron 3.1 millones de empleos formales y esta cifra supera por mucho a otras administraciones. Aquí el cuestionamiento que le podríamos hacer es: ¿Realmente esos nuevos empleos formales son bien remunerados? La verdad es que no y con el alza gradual de su ineficiente reforma, la inflación en el país también está creciendo de manera gradual. Algo que nos perjudica a todos los mexicanos.